Está diseñado para extender la señal de video HDMI a distancias mucho mayores de lo que sería posible con un cable HDMI estándar. Esto es esencial cuando el equipo de origen (como un reproductor Blu-ray, una consola de juegos, o una computadora) y la pantalla o proyector se encuentran en ubicaciones separadas por una distancia considerable, hasta 70 metros. Utiliza cables de red CAT6, CAT6A, o CAT7, que son más fáciles de manejar y más asequibles que los cables HDMI largos. Este tipo de extensión es útil en instalaciones donde el equipo de origen necesita estar oculto o centralizado, mientras que la pantalla está en una ubicación de visualización diferente.
