Al mejorar la velocidad de transferencia de datos, permite que la información viaje a través de la red a una velocidad más rápida. Esto es especialmente beneficioso en aplicaciones que requieren grandes cantidades de datos, como la transmisión de video en alta definición, conferencias en línea o transferencias de archivos grandes. La rápida transmisión de datos garantiza una experiencia de usuario fluida y sin interrupciones, lo que es crucial en entornos donde la velocidad es esencial, como en empresas o centros de datos.
